viernes, 30 de diciembre de 2011

Cada vez con más ganas de parar, de rendirme... pero a la vez con más fuerza que nunca para seguir luchando, para seguir en pie, ir avanzando hacia delante sin permitirme dar ni un pasito atrás. Es tan curioso como te llega a sorprender la vida, la capacidad que tiene para hacerte tanto daño, para superar el umbral de dolor que creias correcto. Cuando menos lo esperas, cuando piensas que todo el sufrimiento ha pasado y que ahora solo toca enfrentarse a la sombra que proyecta el dolor... llega otro mal peor, que no solo se une al anterior, sino que lo solapa creando una bomba de relojería... una bomba cargada de tanto miedo, de tanto dolor, que es capaz de acabar con todas y cada una de las sonrisas presentes en tu vida.
En realidad tengo suerte... suerte por formar parte de una familia que nunca pierde el humor, que nunca se rinde, y que por muchas bombas de relojería que se presenten... jamás deja que sus sonrisas sean destruidas.

lunes, 12 de diciembre de 2011

El tiempo escapa


El tiempo escapa y lo sabemos... nuestro escenario está cambiando, y lo estamos viendo. Lo peor de todo es que nos da igual. No digo que debamos de intentar parar el reloj del tiempo, pues aunque en numerosas ocasiones sería perfecto... es imposible. Tampoco digo, que debamos de adoptar la actitud de no aferrarnos a nada por el conocimiento que preveemos de su futura pérdida. Lo que intento explicar es algo tan sencillo como aprovechar el hoy antes de que se convierta en ayer; pedir perdón, besar, abrazar, querer, decir lo que pensamos a quienes debamos decírselo... pero lo más importante es hacerlo ahora, pues ante una tumba... ya no hay mucho que hacer.
No parece tan complejo, ¿verdad?... El problema es que esto es algo que solo entendemos con el tiempo... sí, ese mismo tiempo que se escapa delante de nuestros ojos...

lunes, 5 de diciembre de 2011

Se dice que uno no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde...pero realmente, no creo que sea así. Sí que sabemos lo que tenemos, solo que en ningún momento nos planteamos la hipotética situación de vivir sin ello.
Te acostumbras a una vida, a una rutina, a estar rodeado de las mismas personas... las mismas caras...las mismas miradas. Consigues encontrar en ese entorno, aquellas cositas que te hacen feliz, aquello que hace que te quieras levantar cada día para seguir adelante. Y sí... sabes lo que tienes... quizá no lo aprecies tanto como podrías o deberías... pero lo sabes...
En ese momento todo cambia... tu entorno se desvanece, las personas que te rodeaban desaparecen... adios a esas expresiones, a esas miradas... adios a todo aquello que conformaba tu día a día.
Entonces te das cuenta de todos los momentos que has desperdiciado por considerarlos "normales"... de todas las miradas que no has sabido desvelar, de todas las sonrisas que has ignorado al no darles la importancia que tenían realmente...¿el por qué?pues muy sencillo...pensabas que esos pequeños detallitos iban a estar siempre en tu vida, decorando tu día a día, formando parte del escenario por donde caminas...
Comienza el nuevo reto...intentar no caer en el mismo error. Saber dar la importancia que merece a cada sonrisa, a cada mirada, a cada abrazo... aprovechar cada momento como si del último suspiro de nuestra vida se tratase...ser feliz, saber extraer el verdadero significado de las cosas, la esencia, el auténtico mensaje...conseguir deshacerte de aquello que te impide ser tú mismo...
¿Lo más importante?antes de tratar mal a algo o a alguien... se consciente de que en algún momento dejará de estar presente en tu vida...

domingo, 20 de noviembre de 2011

No puedo más...

(Relato breve con el que hace un par de años gané un concurso)

Querida mamá:
Han pasado ya seis meses y siempre ocurre igual, despierto pensando en que todo ha sido una mala pesadilla y, feliz de escapar de ese horrible sueño, respiro aliviado. Pero luego pasan unos minutos... entonces en mi cabeza se repiten aquellas imágenes, se repite aquel momento... y en ese instante desearía seguir durmiendo, sumido en la horrible pesadilla que eme apresaba, para no tener que enfrentarme a una realidad aún peor.

Aquel día me costó localizar a Jose: no cogía el móvil, no respondía al chat... pero cinco años de amistad son suficientes para saber que estaría durmiendo. Le llamé y, como no contestaba, le llamé una vez más, y otra.

¿Por qué?¿Por qué tuve que insistir tanto?¿No podía haber dejado las cosas tal y como estaban?

Al cuarto o quinto intento, apareció al otro lado una voz ronca. estaba resacoso de la noche anterior y quería dormir un poco más, pero yo quería dar una vuelta con la moto antes de comer. Insistí muchyo, pues ya había recogido la moto del taller y tenía unas ganas horribles de estrenar el nuevo tubo de escape. al final accedió y quedamos, como la mayoría de los sábados, a las doce en el parque del barrio. Monté en mi scooter y me fui al parque. Allí estaba él... sentado en el banco que está bajo la sombra de los chopos, comiendo pipas y con el viejo casco que le presté, listo para gastar unos litros de gasolina. Fueron necesarios tres silbidos hasta que se percató de mi presencia (ya sabes que siempre le gustó llevar los auriculares con la música muy alta). Vino tan sonriente como de costumbre, nos montamos en la moto, arranqué el motor y nos fuimos.

¿Quíen me iba a decir que pasaría aquello?¿cómo saber lo que el destino nos deparaba?¿cómo esperar que la felicidad se esfumase así, sin más y en unos segundos, que la diversión pasaría a ser tragedia en lo que dura un suspiro?... Y ahora me encuentro aquí, sin poder hacer nada. Ahora ya es tarde.

Me metí por unos viejos atajos para llegar antes. por el camino hablamos sobre el fin de semana siguiente; teníamos planeado ir al pueblo de Ricardo a un concierto. Me pareció que nos llamaban, así que miré un instante hacia atrás. No vi a nadie, por lo que volví a girar la cabeza para mirar al frente. cuando me quise dar cuenta, un coche venía de frente nuestra, sin darme cuenta me había pasado al carril contrario. todo fue muy rápido, no me dio tiempo a reaccionar.
Lo siguiente que recuerdo es despertar sobre el suelo, con un dolor de cabeza horrible y completamente magullado, tumbado boca arriba sobre el duro asfalto. todo daba vueltas a mi alrededor, solo oía voces y sirenas. giré un poco la cabeza a mi derecha y vi la moto, completamente destrozada y empotrada contra el techo de un vehículo. había mucha gente a mi alrededor. volví la cabeza, cerrando los ojos, hasta volver a quedar mirando al cielo. intenté gritar, llamar a Jose, pero no logré articular palabra. entonces miré a mi izquierda... allí estaba él, tirado en el suelo y con la cabeza ensangrentada. me pareció que me miraba, por lo que intenté mover mi brazo hacia él. pero tras sus ojos no había vida, solo una mirad perdida en el espacio, un instante de descuido por mi pare, mi insistencia de esa mañana... Una chica se acercó y le cubrió con una manta dorada.

¿Por qué no le habría dejado irse andando?¿Por qué no nos habíamos quedado en aquel banco a la sombra o, simplemente, por qué no me había quedado en casa y le había dejado dormir?¿Por qué tuve la imprudencia de volver la cabeza?

Entonces empecé a llorar, le dije a la chica que Jose tenía que ir a casa, que iba a llegar tarde. Grité de rabia. "Hemos hecho todo lo posible, lo siento", esas fueron las únicas palabras que oí. entonces me quedé dormido.

Desde aquel día tengo la imagen en mi mente de Jose ensangrentado y tirado en el suelo, con aquella manta tapando la mayor parte de su cuerpo. NO puedo olvidar esa escena, estaba allí por mi culpa. Jose no lo merecía.

¿Cómo volver a mirarme al espejo?¿Cómo mirar a sus padres a la cara?¿Cómo decirles que no volverán a ver sonreír a Jose, ni llorar... que no volverían a verle?. Yo no podía hacer eso, no podía arrebatar a una madre el cariño de su hijo. NO podía acabar con la vida de nadie, y menos de él. Yo tenía que estar en su lugar, yo fui el que me distraje, yo fui el culpable.
Lo siento mamá, pero yo no puedo vivir así. NO puedo levantarme cada mañana y seguir como si nada hubiera ocurrido. espero que podáis perdonarme algún día, pero solo veo esta solución... no puedo más.

No puedo más...

sábado, 5 de noviembre de 2011

Crecer... y darte cuenta de que la vida es de todo... menos sencilla. Cada día que pasa, cada segundo... puede hacer que la vida que recordabas como feliz, de un giro de 180 grados y se convierta en tu peor pesadilla. Cumplir años... cumplir fracasos y decepciones a su misma vez, mirar a tu alrededor, y no reconocer esa vida con la que soñabas cuando solo eras un niño.
Se esfumaron los príncipes azules, las personas inmortales, y la salud inmejorable... se abrió la puerta al fracaso, el dolor y el sufrimiento... Abrir los ojos, madurar y darte cuenta de lo que verdaderamente es la vida... de los obstáculos que tenemos que esquivar, de las barreras que hay que saltar... ya no solo para seguir adelante, sino para no retroceder.
Tropezar... caer... secarse las lágrimas... y levantarse preparado para la nueva caída. Es el ciclo del día a día... pero jamás dejaré de levantarme...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Sólo a veces...

A veces me encantaría desaparecer de este mundo. Cerrar los ojos... abrirlos... y encontrarme totalmente sola, alejada de esta decepcionante humanidad, de este injusto mundo al que llamamos hogar...
A veces me encantaría olvidarme de todo lo que está pasando. Cerrar los ojos... abrirlos... y poder esbozar una sonrisa sin la necesidad de que sea fingida.
A veces me encantaría... pero cierro los ojos... los abro... y mi triste realidad sigue siendo la misma. ¿Una única ventaja?... el seguir a tu lado...

sábado, 15 de octubre de 2011

Felicidad

¿Por qué sentimos cuando tenemos que pensar...y pensamos cuando tenemos que sentir?
Realmente la vida es muy sencilla. Tenemos que limitarnos a buscar nuestra propia felicidad, y dejar que los demás encuentren la suya.
Es cuando pensamos más en el otro, donde empieza la complicación.
Pero...¿pensamos en los demás por qué nos importa su felicidad?¿o realmente por qué su felicidad es imprescindible para la nuestra?
Quizas...la persona que más se preocupa por el resto, sea a su vez la más egoista.
Es dificil cuando haces algo con el fin de beneficiar ambas felicidades...y se cree que solo es por la propia. Cuando solo buscas el bien...pero solo se ve el mal. Cuando solo por ayudar cierta vida ajena...estarias encantado de acabar con la tuya...*

Esta vez no va a ser distinto...

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. ¿dos? pues yo creo que son mas de dos... y de tres...
Es muy dificil dejar de caer una y otra vez en el mismo error, pero el conseguirlo... tiene que ser infinitamente satisfactorio. Dejar de verte tan tonto como para equivocarte de nuevo en lo mismo que te equivocaste ayer, en lo mismo que hace que te encierres en tu habitación a llorar desconsoladamente...

mas... ¿qué nos cabe esperar? lo único que nos queda es esperar que por muchas veces que volvamos a caer en el mismo pozo, poco a poco aprendamos un poquito más... y nos vayamos concienciando de que por mucho que nos joda... ESTA VEZ NO VA A SER DISTINTO...

sábado, 8 de octubre de 2011

Ríe cuando puedas... llora cuando lo necesites

Dias de esos en los que te encantaría desaparecer de la faz de la tierra... días en los que te planteas si verdaderamente has echo algo en esta vida de lo que te puedas sentir orgullosa... días en los que no sabes si existe alguna persona en este mundo a la que le merezca la pena tu compañía... días en los que no ves ni un reflejo de luz cuando miras al cielo...
Días... en los que lo único que necesitas, es que haya alguien a tu lado que te ceda su hombro para llorar. No que te diga que todo va a salir bien, sino que con una mirada... o un abrazo, entiendas que siempre va a estar a tu lado. Días en los que te das cuenta que aquí cada uno está para pensar en sí mismo, que si uno cae... el mundo sigue su curso...
Te vas a otro lugar... pero sin miedo... porque sabes que va a estar ahi esperando tu regreso. No giras la cabeza hacia atrás... porque estas convencida al cien por cien de que está mirando continuamente tus pasos. No te arrepientes de haber cambiado de vida... porque dentro de ti tienes una vocecita que te dice lo afortunada que eres teniendo a alguien que vele por ti cada noche, No te rindes, no caes, no te mueres por dentro...
Pero no pasa ni un solo día en el que te tengas que repetir todo esto para almenos convencerte a ti misma...

(...)

Lo reconozco... tengo miedo. Miedo a seguir con esta situación... miedo a no entenderte del todo... miedo a no lograr meterme en tu cabeza. Te quiero tal y como eres, con tus pros y tus contras... con tus virtudes y tus defectos... pero, ¿tu me quieres tal y como soy yo?... según dices tú, si; pero me da miedo no darte los suficientes motivos para hacerlo...
Me gustaría mirarme al espejo y verme del mismo modo en que tu me ves. Saber lo que pasa por tu cabeza cada vez que te miro... cada vez que hablamos...
Te quiero mucho, y lo sabes... y no me cansaré jamás de pedirte perdón por cada vez que te respondo de forma distinta a la que debería, por cada vez que no he logrado comprenderte correctamente. Se que siempre me lo perdonas todo, y te lo agradezco... empiezo a creerme eso de que una madre la perdona todo a un hijo...

domingo, 17 de julio de 2011

Una parte de mí también se fue contigo

¿Sabes qué? te echo mucho de menos... Necesito verte de nuevo, abrazarte, sentirte. Necesito tenerte a mi lado, respirar el mismo aire que tu respirabas, mirar el mismo mundo que tu antes mirabas, necesito verte caminar para poder seguir tus huellas... Es curioso como la vida nos despoja lo más valioso, lo único de lo que no nos querríamos separar nunca, las únicas cosas que nos hacen seguir adelante saltando cualquier barrera que nos obstaculice el camino...
Siempre he querido que muchos de mis recuerdos tuvieran fecha de caducidad, pero es aun más fuerte el deseo que siento por no olvidar ni el más mínimo detaye de todos y cada uno de los momentos que pasé a tu lado... de los bueno... y de los mejores aun.
Si vieras todo lo que ha pasado desde que te fuiste... estarías furioso con el mundo, con la causa primera de todas estas injusticias. Pero se que aunque no estés con nosotros... de una forma u otra nos proteges y nos cuidas. Por algo fuiste siempre el pilar fundamental de esta familia ¿no?
Recuerdo cada uno de los momentos en los que me sentabas en tus rodillas y me hablabas de los pequeños detayes de esta vida, de los secretos ocultos camuflados por una máscara en esta sociedad. No solo me enseñaste a ver lo que me rodeaba, sino que me enseñaste a observar lo que realmente se ocultaba tras lo aparente. Gracias... porque son esas cosas, las que hoy me han conformado como soy.
Te echo de menos, porque el día que tu te fuiste... un parte de mi también se fue contigo...

viernes, 27 de mayo de 2011

Discurso de despedida de mi acto de graduación

Hace ya unos cuantos años que llegamos al instituto. Unos veníamos con más ganas que otros, pero en todos había un mismo sentimiento, un pequeño miedo... miedo por el nuevo paso que estábamos apunto de dar, por los nuevos niños a los que íbamos a conocer, y el nuevo lugar en el que desde ese día íbamos a pasar seis horas diarias. El primer día muchos de nosotros estábamos asustados, hasta que otro niño igual de asustado que nosotros vino a hablarnos. Cuantas grandes amistades han comenzado así...

Recordáis aquellos viejos y rotos pasillos verdes, donde veíamos a los alumnos que estaban en segundo de bachillerato en un lugar muy lejano a nosotros, como si faltase toda una vida para que llegáramos a estar donde ellos, pero... aquí estamos, y no se que opináis todos vosotros, pero a mi no se me ha hecho un camino tan largo. Durante estos años hemos pasado por numerosas etapas, nos han pasado millones de cosas que nos han conformado como ahora mismo somos... hemos tenido muchas lágrimas, suspensos, algunas pilladas copiando, noches enteras estudiando, días de insomnio, obsesiones con las notas de corte, momentos en los que a todos nos ha apetecido tirar la toalla... pero... ¿y que? Sí, todos lo hemos pasado mal en muchos momentos, pero también hemos tenido risas, alegría, felicidad, momentos de euforia, abrazos, miles de fotografías,y sobretodo... viajes inolvidables... viajes, en los que hemos llegado a estar 52 personas metidas en una habitación de 5m2 (menuda cara se le quedó a la pobre Paloma cuando nos vio), a dormir encima de un colchón en la terraza y amanecer con el cuerpo lleno de picaduras; viajes en los que nos matábamos a andar durante el día... y nos quedábamos despiertos durante toda la noche; viajes con momentos tan inolvidables como el striptease, la actuación de Olga Mesa, la silla metida en el ascensor, los baños en la piscina por las noches, las largas horas en autobús... No se que opinarán todos mis compañeros, pero creo que una sola de esas sonrisas...vale muchísimo más que todas las lágrimas que hayamos podido derramar.

¿Cuántas veces nos habrán dicho a lo largo de estos años que vamos a dejar huella en el instituto?¿Qué somos “la generación”?La verdad muchas... pero ¿y qué? Podremos dejar huella por algunas cosas malas, pero también lo dejaremos por cientos de cosas buenas; y al fin y al cabo... cuando paremos a pensar en estos años, sólo nos acordaremos de lo bueno.

Todos llevábamos muchísimo tiempo deseando que este día legara, pensando en la ropa que nos íbamos a poner, el peinado, haciendo el vídeo con las fotos, practicando las fantásticas imitaciones... pero ahora que esto ha llegado, no quiero que termine. En estos años que he estado en el instituto han pasado por mi vida miles de personas. Muchas de ellas igual que han venido... se han vuelto a ir. Pero estas personitas que veis sentadas aquí, de una forma u otra siempre han estado ahí; en ellos he encontrado algunas personas buenas, y otras... mejores
aún. No solo para compartir los buenos momentos, los viajes, las risas... sino que han estado para sacarme una sonrisa, cuando todo mi repertorio se basaba en tristes lágrimas. Por eso este discurso no va por nuestros familiares y amigos, sino especialmente por vosotros. Gracias a cada uno de vosotros por cada uno de los momentos que me habéis hecho pasar, por hacer de las simples mañanas de instituto... algo inolvidable.

También queríarecordar a los compañeros que han pasado con nosotros algún año... unos abandonaron el camino antes de acabar, a otros aún les queda un tramo, y otros se fueron a continuarlo a otro lugar... pero cada uno de ellos, siempre tendrá una parte de este instituto, un rinconcito en nuestras vidas...

En nombre de todos mis compañeros quería agradecer a nuestros padres, madres, hermanos, abuelos, tíos, primos, novios, amigos... gracias por acompañarnos durante este largo viaje. Porque unque ha sido duro para nosotros, también lo ha sido para vosotros, pues habéis aguantado nuestro mal humor cuando todo no iba como queríamos, y nos habéis comprendido en cada momento, o al menos... lo habéis intentado. Gracias a cada una de las personas que forman parte del instituto: a los conserjes, a la gente de la cafetería (pues sus bocadillos de bacon, nos dan fuerza cada mañana), a la secretaría, al personal de limpieza(que se dedica a borrar los recordatorios que apuntamos en nuestras mesas), a jefatura de estudios y dirección, a quienes acribillamos constantemente con nuestras quejas... Pero sobretodo, gracias a nuestros profesores... en serio, muchas gracias a todos. Gracias a aquellos que nos lo han puesto fácil... pues gracias a ellos lo hemos conseguido; gracias a los que nos lo han puesto complicado, pues gracias a ellos... hemos dado lo mejor de nosotros... pero sobretodo, muchas gracias a los que nos lohan puesto imposible... porque a pesar de los obstáculos que se han
empeñado en poner en nuestro camino, vamos a salir adelante... vamos a llegar a ser muy buenos médicos, enfermeros, ingenieros, periodistas... seremos excelentes profesionales, cada uno en su campo.

El lunes pasado tuve mi última clase de lengua y literatura en el instituto. Miguel Mula, mi profesores durante este año, nos enunció unas palabras que le dijo un día un antiguo profesor suyo. Nos dijo, que las amistades que se hacen en elinstituto, son las amistades más duraderas. Bien es cierto que esto nos parece el fin de nuestra relación, que cuando termine la PAEG cada uno se irá por su cuenta; unos se quedarán a estudiar una carrera en Cuenca, otros se irán a estudiar fuera, otros optarán por hacer un módulo, y desgraciadamente... algunos pasarán otro año en el instituto. No os dejéis engañar, esto dista mucho de ser el final. Según decía aquel hombre, cuando después nos veamos tras mucho tiempo, será como si no nos hubiésemos separado nunca, como si el tiempo no hubiera pasado para nosotros.

A partir de ahora comienza el camino para conseguir nuestras metas y hacer realidad nuestros sueños, pero...¿Sabéis cual es la diferencia entre un sueño y una meta? Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad. Un sueño es solo un sueño, algo que está fuera de la realidad... así que atreveos a soñar, pero atreveos también a esforzaros por lograr que esos sueños se hagan realidad! "Apuntad hacia la Luna, pues aunque os equivoquéis, iréis a parar a las estrellas." Y cuando os pongáis una meta difícil o creáis que tenéis un sueño imposible, recordad que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo. Solamente me queda por recordaros que no solo debemos de ser buenos profesionales, sino mucho más importante es que seamos buenas personas; y que esto no es un “adiós” ni mucho menos... es más bien un “hasta luego”, ya que nunca digo adiós a nadie. Nunca dejo que las personas más cercanas a mí se marchen... Me las llevo conmigo adonde vaya...

lunes, 25 de abril de 2011

[ ... ]

Todos cometemos errores en nuestra vida, e incluso cuando evitamos hacer algo por miedo a errar... pero muchas veces no sabemos si el error es hacer algo, no hacerlo, dudar, retrasarlo... en esos momentos son en los que te planteas quién eres, y que es lo que verdaderamente tienes que hacer con tu vida; que es lo que haría otra persona en tu lugar, o simplemente como pueden afectar e influir tus actos a los que te rodean. ¿pero eso es correcto realmente? es decir... ¿tienes que pensar en ti y tu felicidad?¿o en cómo afectará a los demás?quizá lo que realmente importa no es tanto lo que hagas, sino la forma de hacerlo.
Bien, supongamos, que como dice la filosofía Kantiana, la importancia reside en la intención de los actos. ¿pero y cuando te sientes mal por algo que has hecho y querías hacer?¿que hacer, qué decir, cómo actuar?
La vida realmente es muy sencilla, somos nosotros los que nos dedicamos a complicarla día tras día, acción tras acción, instante tras instante... pero a veces el "errar" es lo único que nos consigue sacar una sonrisilla... =)

jueves, 14 de abril de 2011

Un gran dilema

Una vez me preguntaron que qué era Dios para mi... ¿existe?¿no existe?... este es uno de los mayores dilemas de la humanidad.
En este mundo de discriminación y desigualdades sociales, me niego a creer que exista un ser todopoderoso que, pudiendo evitar todo el mal, se quede mirando de brazos cruzados.
Para mi esa figura de poder superior no es más que un comodín. Al igual que el comodín sustituye a cualquier carta de la baraja; para mi "Dios" es el recurso que utilizamos para responder preguntas que no podemos responder...¿De dónde venimos?nos ha creado Dios, ¿por qué algo ocurre de una forma determinada? porque Dios lo ha querido así...
Entiendo que la mayoría de las personas que conforman la sociedad, necesiten basar su vida en algo, pensar que nuestra existencia no es nada fortuito, sino que tiene un fin... pero la verdad... yo no necesito creer en nada ni en nadie, excepto en mí. No niego que alguna vez me lo haya planteado, ya que es una reacción humana ante la existencia, pero realmente... me da igual de donde haya venido y a dónde iré... me importa el "aquí" y el "ahora".

domingo, 3 de abril de 2011

[ ... ]

...y sigo aquí sentada como cada día, viendo la vida pasar... mirando a través de mi ventana el movimiento del mundo, el transcurrir de los años... es tan curioso cómo pueden cambiar las cosas de un día para otro... pensar que lo que veo ahora, se va a quedar olvidado en el pasado, en el ayer...
Hay veces que me pregunto si existirá algún lugar donde se guarden todas las cosas que son olvidadas, aquellas que pasaron por nuestras vidas sin causar tanto efecto como para que permanezcan en nuestra memoria...
Solo se, que si ese sitio existiera... estará formado de cositas pequeñas y realmente insignificantes, ya que las personas que se cruzan en nuestro camino...por mucho bien o mal que nos hagan... siempre perduran en el recuerdo, quedando huella en nuestro presente.
Se suele decir que cuanto más empeño pones en olvidar a alguien... con más fuerza lo recuerdas. Pero la verdad es que yo nunca he querido olvidar a nadie por mucho mal que hiciera en mi vida... ¿por qué olvidar lo que un día te hizo feliz?
No creo en el destino... pero quizá la finalidad de esas personas no residiera en hacernos las personas más felices (si es que se puede), si no en enseñarnos lecciones para nuestro futuro... para enseñarnos a actuar, y sobretodo... a pensar antes de actuar.

Gracias =)

Hay momentos en los que me paro a pensar en todo lo que ha pasado por mi vida, en todas las personas que han compartido etapas de su vida conmigo, en los amigos que se van... en los que vienen...
Pero también me da por pensar en lo que tengo. Pienso en mis padres, en mis hermanos, en mis amigas, en mis amigos... y sobretodo pienso, que aunque eso me de prácticamente toda la alegría necesaria que requiere mi vida... hay cierta persona que le da un toque especial a mi día a día. Podría decir que es la guinda que decora el pastel. Gracias por soportarme, por quererme, por compartir tus días conmigo, por ser esa guinda...
Y sobretodo, no solo te doy las gracias por ser feliz a mi lado... si no por permitirme que yo sea feliz al tuyo... =)

jueves, 31 de marzo de 2011

¿Qué...?

A veces me paro a pensar, y... ¿qué es lo que realmente quiero? ¿qué necesito añadir a mi vida para que ésta adquiera un poquito más de emoción y sentido? ¿qué es lo que puedo resaltar de mi día a día para hacer de mi existencia algo deseable para la humanidad? ¿qué?
Aprovecho mi vida al 100%, sonrío, disfruto, doy cariño y dejo que me lo den, en definitiva...vivo.
Pero... ¿se puede decir que vivir es solo pasar tus días respirando? creo que a mis días, a mi vida, debo de darle algo que no solo me de motivos para disfrutar más de mi existencia, si no para que cada día en este mundo sean para mi pequeñas vidas en las que tengo que dar todo de mi. Pero... ¿qué...?

domingo, 27 de marzo de 2011

CARPE DIEM


Ríe... llora... grita... odia... ama... comparte... perdona... esconde... destapa... repite... sospecha... regala... quiere... alegra... sorprende... requisa... acaricia... besa... Pero no esperes más, hazlo ahora... no pierdas tu vida esperando a la compañía perfecta con la que hacerlo, ya que quizá esa persona esté delante de tus ojos sin saberlo, y puede que mañana sea tarde...

¿Infelicidad?


Siempre he defendido y defenderé la idea de que si mucha gente no es feliz... es por el simple hecho de que no quieren. Se limitan a desear ser ricos, tener un buen trabajo, vivir muchos años, tener unos hijos perfectos con sus vidas perfectas... y no se dan cuenta de que la felicidad se encuentra en las pequeñas cositas de la vida, en los pequeños detalles que muchas veces no apreciamos, pero que si no los tuviéramos, nuestra vida no sería igual; como el abrazo de un amigo, el cariño de una madre, una mirada... Muchas veces la felicidad reside en esas imperfecciones en las que ponemos tanto empeño en paliar, e incluso otras veces, la verdadera felicidad está en dos simples palabras: "te quiero".
Pero... ¿qué pasa cuando desaparecen esos pequeños detalles? ¿cuando desaparecen esos abrazos? ¿cuando esa madre que te acompañaba en tu camino... no está? ¿cuando dejas de oir esas dos palabras? ¿o cuando dejas de desear decírselas a alguien? ¿qué pasa entonces? ¿en ese momento hay otros pequeños detalles que no ves por centrarte en eso? ¿o ciertamente esa es la barrera entre la felicidad y la infelicidad?
Sinceramente... no lo se.

sábado, 26 de marzo de 2011

Porque sigues a mi lado... (narración que he presentado a un concurso).

Porque sigues a mi lado…
Qué difícil es mirarte a los ojos y fingir con una sonrisa que todo esto no está pasando. Qué difícil es decirte cada día que todo va a salir bien, sin ni si quiera tener un mínimo de seguridad en ello. Qué difícil es enfrentarme a la idea de que cada momento puede ser el último a tu lado, que cada mirada o cada sonrisa puede ser una despedida. Qué difícil es recordar un pasado y aprovechar un presente, por el miedo a que no exista un futuro. Qué difícil es esconder un llanto tras una máscara sonriente y un espíritu repleto de optimismo y felicidad. Qué difícil es vivir día a día con todo esto, aunque me acostumbraría a ello como al mejor de los caprichos con tal de tenerte a mi lado. Qué difícil es ser tú, y sin embargo... qué bien lo haces. Pero hay una cosa que no me resulta difícil... ¿sabes cuál?... quererte...
Te quiero…sé que más de una vez te lo he dicho, pero creo que nunca serán las suficientes. Es cierto que lo que verdaderamente importa es demostrarlo continuamente, pero creo que recordarlo nunca viene mal. Muchas veces me preguntas la razón de mi cariño, y nunca he sabido cómo responderlo correctamente. Puedes pensar que te quiero por el simple motivo de cómo son las cosas, por el momento en que vivimos, el lugar, o simplemente lo que nos une... Pero nada de eso es la verdadera razón para que hoy te diga que te quiero; para que entiendas que eres mi ejemplo a seguir, en quién pienso antes de rendirme ante cualquier adversidad, la persona que me anima cuando más lo necesito, la que me recuerda lo que es sentirse querido...
Eres la persona más valiente que he conocido hasta este momento, y no creo que me encuentre con muchas más así a lo largo de mi camino. Envidio esa fuerza que sacas día tras día, el que antes de caer...ya estés otra vez en pie dispuesta a afrontar cualquier cosa que se cruce en tu camino, cualquier obstáculo que tengas que derribar con tal de vernos felices...
Sé que aunque lo intento, muchas veces no logro meterme en tu cabeza y saber lo que piensas. Me encantaría saber todo lo que pasa por tu mente cada vez que respondes con un silencio, con una mirada… pero aun así, lo sigo intentando. No me rindo ante el hecho de poder entender por lo que estás pasando, por el conjunto de adversidades que hoy te hacen estar así. Pero… ¿sabes qué?, aunque no llegue a entenderte, no te preocupes, porque un día aprendí, que a las personas no hay por qué entenderlas, sino cuidarlas y quererlas tal y como son. A mí también me parece totalmente injusta esta situación… ¿por qué a ti? ¿Por qué no le ha podido ocurrir a otra persona?, con la cantidad de asesinos que hay en este mundo… ¿por qué le ha tenido que suceder a una persona totalmente inocente, que se preocupa más por el bienestar de los que le rodean que por el suyo propio? Sé que jamás nadie podrá responderme esta pregunta; aún sigo esperando a ese tal Dios para que venga y me explique un par de cositas, que me explique cuál es el criterio que utiliza para destrozar vidas.
No me ha quedado otra opción, que aprender que por mucho que estemos rodeados de cariño, de amistad, de amor, de orgullo, de satisfacción, de humor, de ternura, hay cosas que por desgracia, no se pueden arreglar con una sonrisa... las cosas vienen como vienen, y tenemos dos caminos, afrontarlas o hundirnos; como dijo alguien un día: “No se puede pactar con las adversidades, o las vences, o te vencen”. Me alegra que hayas escogido el camino difícil, porque aunque es costoso… también es satisfactorio; y es el único que me permite disfrutar de ti.
Aunque lo hago día tras día...quiero darte las gracias. Gracias por ser quien y como eres. Gracias por ser uno de los pilares fundamentales de mi vida, y por considerarme a mi uno de los que conforman la tuya. No sé cuánto tiempo seguirás físicamente a mi lado, pero tengo bien claro que lo voy a aprovechar como si de los últimos segundos de mi vida se tratase. Gracias por enseñarme que la felicidad no se encuentra en los bienes materiales, sino que reside en las pequeñas cositas de la vida: en un abrazo, en un beso, en una caricia…, que es algo que no está tan lejos de nuestro alcance, que todo depende de las cosas a las que cada uno le demos importancia, y de la perspectiva con la que miramos el mundo que nos rodea. Si la vida te da mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una para sonreír, ¿recuerdas?.
Creo que no hay nada más que no te haya contado ya. Gracias por quererme y por permitir que te quiera, ya que, si hoy soy feliz… es porque sigues a mi lado.