Hace ya unos cuantos años que llegamos al instituto. Unos veníamos con más ganas que otros, pero en todos había un mismo sentimiento, un pequeño miedo... miedo por el nuevo paso que estábamos apunto de dar, por los nuevos niños a los que íbamos a conocer, y el nuevo lugar en el que desde ese día íbamos a pasar seis horas diarias. El primer día muchos de nosotros estábamos asustados, hasta que otro niño igual de asustado que nosotros vino a hablarnos. Cuantas grandes amistades han comenzado así...
Recordáis aquellos viejos y rotos pasillos verdes, donde veíamos a los alumnos que estaban en segundo de bachillerato en un lugar muy lejano a nosotros, como si faltase toda una vida para que llegáramos a estar donde ellos, pero... aquí estamos, y no se que opináis todos vosotros, pero a mi no se me ha hecho un camino tan largo. Durante estos años hemos pasado por numerosas etapas, nos han pasado millones de cosas que nos han conformado como ahora mismo somos... hemos tenido muchas lágrimas, suspensos, algunas pilladas copiando, noches enteras estudiando, días de insomnio, obsesiones con las notas de corte, momentos en los que a todos nos ha apetecido tirar la toalla... pero... ¿y que? Sí, todos lo hemos pasado mal en muchos momentos, pero también hemos tenido risas, alegría, felicidad, momentos de euforia, abrazos, miles de fotografías,y sobretodo... viajes inolvidables... viajes, en los que hemos llegado a estar 52 personas metidas en una habitación de 5m2 (menuda cara se le quedó a la pobre Paloma cuando nos vio), a dormir encima de un colchón en la terraza y amanecer con el cuerpo lleno de picaduras; viajes en los que nos matábamos a andar durante el día... y nos quedábamos despiertos durante toda la noche; viajes con momentos tan inolvidables como el striptease, la actuación de Olga Mesa, la silla metida en el ascensor, los baños en la piscina por las noches, las largas horas en autobús... No se que opinarán todos mis compañeros, pero creo que una sola de esas sonrisas...vale muchísimo más que todas las lágrimas que hayamos podido derramar.
¿Cuántas veces nos habrán dicho a lo largo de estos años que vamos a dejar huella en el instituto?¿Qué somos “la generación”?La verdad muchas... pero ¿y qué? Podremos dejar huella por algunas cosas malas, pero también lo dejaremos por cientos de cosas buenas; y al fin y al cabo... cuando paremos a pensar en estos años, sólo nos acordaremos de lo bueno.
Todos llevábamos muchísimo tiempo deseando que este día legara, pensando en la ropa que nos íbamos a poner, el peinado, haciendo el vídeo con las fotos, practicando las fantásticas imitaciones... pero ahora que esto ha llegado, no quiero que termine. En estos años que he estado en el instituto han pasado por mi vida miles de personas. Muchas de ellas igual que han venido... se han vuelto a ir. Pero estas personitas que veis sentadas aquí, de una forma u otra siempre han estado ahí; en ellos he encontrado algunas personas buenas, y otras... mejores
aún. No solo para compartir los buenos momentos, los viajes, las risas... sino que han estado para sacarme una sonrisa, cuando todo mi repertorio se basaba en tristes lágrimas. Por eso este discurso no va por nuestros familiares y amigos, sino especialmente por vosotros. Gracias a cada uno de vosotros por cada uno de los momentos que me habéis hecho pasar, por hacer de las simples mañanas de instituto... algo inolvidable.
También queríarecordar a los compañeros que han pasado con nosotros algún año... unos abandonaron el camino antes de acabar, a otros aún les queda un tramo, y otros se fueron a continuarlo a otro lugar... pero cada uno de ellos, siempre tendrá una parte de este instituto, un rinconcito en nuestras vidas...
En nombre de todos mis compañeros quería agradecer a nuestros padres, madres, hermanos, abuelos, tíos, primos, novios, amigos... gracias por acompañarnos durante este largo viaje. Porque unque ha sido duro para nosotros, también lo ha sido para vosotros, pues habéis aguantado nuestro mal humor cuando todo no iba como queríamos, y nos habéis comprendido en cada momento, o al menos... lo habéis intentado. Gracias a cada una de las personas que forman parte del instituto: a los conserjes, a la gente de la cafetería (pues sus bocadillos de bacon, nos dan fuerza cada mañana), a la secretaría, al personal de limpieza(que se dedica a borrar los recordatorios que apuntamos en nuestras mesas), a jefatura de estudios y dirección, a quienes acribillamos constantemente con nuestras quejas... Pero sobretodo, gracias a nuestros profesores... en serio, muchas gracias a todos. Gracias a aquellos que nos lo han puesto fácil... pues gracias a ellos lo hemos conseguido; gracias a los que nos lo han puesto complicado, pues gracias a ellos... hemos dado lo mejor de nosotros... pero sobretodo, muchas gracias a los que nos lohan puesto imposible... porque a pesar de los obstáculos que se han
empeñado en poner en nuestro camino, vamos a salir adelante... vamos a llegar a ser muy buenos médicos, enfermeros, ingenieros, periodistas... seremos excelentes profesionales, cada uno en su campo.
El lunes pasado tuve mi última clase de lengua y literatura en el instituto. Miguel Mula, mi profesores durante este año, nos enunció unas palabras que le dijo un día un antiguo profesor suyo. Nos dijo, que las amistades que se hacen en elinstituto, son las amistades más duraderas. Bien es cierto que esto nos parece el fin de nuestra relación, que cuando termine la PAEG cada uno se irá por su cuenta; unos se quedarán a estudiar una carrera en Cuenca, otros se irán a estudiar fuera, otros optarán por hacer un módulo, y desgraciadamente... algunos pasarán otro año en el instituto. No os dejéis engañar, esto dista mucho de ser el final. Según decía aquel hombre, cuando después nos veamos tras mucho tiempo, será como si no nos hubiésemos separado nunca, como si el tiempo no hubiera pasado para nosotros.
A partir de ahora comienza el camino para conseguir nuestras metas y hacer realidad nuestros sueños, pero...¿Sabéis cual es la diferencia entre un sueño y una meta? Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad. Un sueño es solo un sueño, algo que está fuera de la realidad... así que atreveos a soñar, pero atreveos también a esforzaros por lograr que esos sueños se hagan realidad! "Apuntad hacia la Luna, pues aunque os equivoquéis, iréis a parar a las estrellas." Y cuando os pongáis una meta difícil o creáis que tenéis un sueño imposible, recordad que el éxito es sólo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo. Solamente me queda por recordaros que no solo debemos de ser buenos profesionales, sino mucho más importante es que seamos buenas personas; y que esto no es un “adiós” ni mucho menos... es más bien un “hasta luego”, ya que nunca digo adiós a nadie. Nunca dejo que las personas más cercanas a mí se marchen... Me las llevo conmigo adonde vaya...
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