...y sigo aquí sentada como cada día, viendo la vida pasar... mirando a través de mi ventana el movimiento del mundo, el transcurrir de los años... es tan curioso cómo pueden cambiar las cosas de un día para otro... pensar que lo que veo ahora, se va a quedar olvidado en el pasado, en el ayer...
Hay veces que me pregunto si existirá algún lugar donde se guarden todas las cosas que son olvidadas, aquellas que pasaron por nuestras vidas sin causar tanto efecto como para que permanezcan en nuestra memoria...
Solo se, que si ese sitio existiera... estará formado de cositas pequeñas y realmente insignificantes, ya que las personas que se cruzan en nuestro camino...por mucho bien o mal que nos hagan... siempre perduran en el recuerdo, quedando huella en nuestro presente.
Se suele decir que cuanto más empeño pones en olvidar a alguien... con más fuerza lo recuerdas. Pero la verdad es que yo nunca he querido olvidar a nadie por mucho mal que hiciera en mi vida... ¿por qué olvidar lo que un día te hizo feliz?
No creo en el destino... pero quizá la finalidad de esas personas no residiera en hacernos las personas más felices (si es que se puede), si no en enseñarnos lecciones para nuestro futuro... para enseñarnos a actuar, y sobretodo... a pensar antes de actuar.
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