lunes, 25 de abril de 2011

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Todos cometemos errores en nuestra vida, e incluso cuando evitamos hacer algo por miedo a errar... pero muchas veces no sabemos si el error es hacer algo, no hacerlo, dudar, retrasarlo... en esos momentos son en los que te planteas quién eres, y que es lo que verdaderamente tienes que hacer con tu vida; que es lo que haría otra persona en tu lugar, o simplemente como pueden afectar e influir tus actos a los que te rodean. ¿pero eso es correcto realmente? es decir... ¿tienes que pensar en ti y tu felicidad?¿o en cómo afectará a los demás?quizá lo que realmente importa no es tanto lo que hagas, sino la forma de hacerlo.
Bien, supongamos, que como dice la filosofía Kantiana, la importancia reside en la intención de los actos. ¿pero y cuando te sientes mal por algo que has hecho y querías hacer?¿que hacer, qué decir, cómo actuar?
La vida realmente es muy sencilla, somos nosotros los que nos dedicamos a complicarla día tras día, acción tras acción, instante tras instante... pero a veces el "errar" es lo único que nos consigue sacar una sonrisilla... =)

jueves, 14 de abril de 2011

Un gran dilema

Una vez me preguntaron que qué era Dios para mi... ¿existe?¿no existe?... este es uno de los mayores dilemas de la humanidad.
En este mundo de discriminación y desigualdades sociales, me niego a creer que exista un ser todopoderoso que, pudiendo evitar todo el mal, se quede mirando de brazos cruzados.
Para mi esa figura de poder superior no es más que un comodín. Al igual que el comodín sustituye a cualquier carta de la baraja; para mi "Dios" es el recurso que utilizamos para responder preguntas que no podemos responder...¿De dónde venimos?nos ha creado Dios, ¿por qué algo ocurre de una forma determinada? porque Dios lo ha querido así...
Entiendo que la mayoría de las personas que conforman la sociedad, necesiten basar su vida en algo, pensar que nuestra existencia no es nada fortuito, sino que tiene un fin... pero la verdad... yo no necesito creer en nada ni en nadie, excepto en mí. No niego que alguna vez me lo haya planteado, ya que es una reacción humana ante la existencia, pero realmente... me da igual de donde haya venido y a dónde iré... me importa el "aquí" y el "ahora".

domingo, 3 de abril de 2011

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...y sigo aquí sentada como cada día, viendo la vida pasar... mirando a través de mi ventana el movimiento del mundo, el transcurrir de los años... es tan curioso cómo pueden cambiar las cosas de un día para otro... pensar que lo que veo ahora, se va a quedar olvidado en el pasado, en el ayer...
Hay veces que me pregunto si existirá algún lugar donde se guarden todas las cosas que son olvidadas, aquellas que pasaron por nuestras vidas sin causar tanto efecto como para que permanezcan en nuestra memoria...
Solo se, que si ese sitio existiera... estará formado de cositas pequeñas y realmente insignificantes, ya que las personas que se cruzan en nuestro camino...por mucho bien o mal que nos hagan... siempre perduran en el recuerdo, quedando huella en nuestro presente.
Se suele decir que cuanto más empeño pones en olvidar a alguien... con más fuerza lo recuerdas. Pero la verdad es que yo nunca he querido olvidar a nadie por mucho mal que hiciera en mi vida... ¿por qué olvidar lo que un día te hizo feliz?
No creo en el destino... pero quizá la finalidad de esas personas no residiera en hacernos las personas más felices (si es que se puede), si no en enseñarnos lecciones para nuestro futuro... para enseñarnos a actuar, y sobretodo... a pensar antes de actuar.

Gracias =)

Hay momentos en los que me paro a pensar en todo lo que ha pasado por mi vida, en todas las personas que han compartido etapas de su vida conmigo, en los amigos que se van... en los que vienen...
Pero también me da por pensar en lo que tengo. Pienso en mis padres, en mis hermanos, en mis amigas, en mis amigos... y sobretodo pienso, que aunque eso me de prácticamente toda la alegría necesaria que requiere mi vida... hay cierta persona que le da un toque especial a mi día a día. Podría decir que es la guinda que decora el pastel. Gracias por soportarme, por quererme, por compartir tus días conmigo, por ser esa guinda...
Y sobretodo, no solo te doy las gracias por ser feliz a mi lado... si no por permitirme que yo sea feliz al tuyo... =)

jueves, 31 de marzo de 2011

¿Qué...?

A veces me paro a pensar, y... ¿qué es lo que realmente quiero? ¿qué necesito añadir a mi vida para que ésta adquiera un poquito más de emoción y sentido? ¿qué es lo que puedo resaltar de mi día a día para hacer de mi existencia algo deseable para la humanidad? ¿qué?
Aprovecho mi vida al 100%, sonrío, disfruto, doy cariño y dejo que me lo den, en definitiva...vivo.
Pero... ¿se puede decir que vivir es solo pasar tus días respirando? creo que a mis días, a mi vida, debo de darle algo que no solo me de motivos para disfrutar más de mi existencia, si no para que cada día en este mundo sean para mi pequeñas vidas en las que tengo que dar todo de mi. Pero... ¿qué...?

domingo, 27 de marzo de 2011

CARPE DIEM


Ríe... llora... grita... odia... ama... comparte... perdona... esconde... destapa... repite... sospecha... regala... quiere... alegra... sorprende... requisa... acaricia... besa... Pero no esperes más, hazlo ahora... no pierdas tu vida esperando a la compañía perfecta con la que hacerlo, ya que quizá esa persona esté delante de tus ojos sin saberlo, y puede que mañana sea tarde...

¿Infelicidad?


Siempre he defendido y defenderé la idea de que si mucha gente no es feliz... es por el simple hecho de que no quieren. Se limitan a desear ser ricos, tener un buen trabajo, vivir muchos años, tener unos hijos perfectos con sus vidas perfectas... y no se dan cuenta de que la felicidad se encuentra en las pequeñas cositas de la vida, en los pequeños detalles que muchas veces no apreciamos, pero que si no los tuviéramos, nuestra vida no sería igual; como el abrazo de un amigo, el cariño de una madre, una mirada... Muchas veces la felicidad reside en esas imperfecciones en las que ponemos tanto empeño en paliar, e incluso otras veces, la verdadera felicidad está en dos simples palabras: "te quiero".
Pero... ¿qué pasa cuando desaparecen esos pequeños detalles? ¿cuando desaparecen esos abrazos? ¿cuando esa madre que te acompañaba en tu camino... no está? ¿cuando dejas de oir esas dos palabras? ¿o cuando dejas de desear decírselas a alguien? ¿qué pasa entonces? ¿en ese momento hay otros pequeños detalles que no ves por centrarte en eso? ¿o ciertamente esa es la barrera entre la felicidad y la infelicidad?
Sinceramente... no lo se.