lunes, 8 de octubre de 2012

Él...

Y otra vez más me ha vuelto a pasar...cuando consigo abstraerme de todo y ver solamente el lado positivo de las cosas, pasa algo que me hace caer de nuevo en el pozo, en el agujero negro en el que me encuentro sumida y tan sola... rodeada de cientos de personas, pero sintiéndome tan sola...
Pensar en él y sonreir, cerrar los ojos y transportarme a su lado, a tantos momentos vividos junto a él, tantas miradas que transmitían ternura, tantos abrazos que hacían sentir más que con cualquier beso... Desear que el esté pensando en mí aunque sea la mitad que yo en él, que esté mirando nuestras fotos mientras abraza el cojín que le regalé y que desee volver a verme. Confiar en que siga esperándome cada vez que vuelva a casa, que siempre esté alli con los brazos abiertos deseando abrazarme, con esa mirada que es la culpable de mi felicidad...
Abrir los ojos y ver que no está conmigo, que aún queda una semana para verle... o quizá dos; y volver a sentirme tan sola como al principio.
Esta es la parte mala de que tu felicidad dependa de otra persona... pero la verdad es que creo que merece la pena toda esta tristeza, y esta larga espera con tal de sentirme tan a gusto entre sus brazos... así que, quizá no sea tan malo.

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