domingo, 20 de noviembre de 2011

No puedo más...

(Relato breve con el que hace un par de años gané un concurso)

Querida mamá:
Han pasado ya seis meses y siempre ocurre igual, despierto pensando en que todo ha sido una mala pesadilla y, feliz de escapar de ese horrible sueño, respiro aliviado. Pero luego pasan unos minutos... entonces en mi cabeza se repiten aquellas imágenes, se repite aquel momento... y en ese instante desearía seguir durmiendo, sumido en la horrible pesadilla que eme apresaba, para no tener que enfrentarme a una realidad aún peor.

Aquel día me costó localizar a Jose: no cogía el móvil, no respondía al chat... pero cinco años de amistad son suficientes para saber que estaría durmiendo. Le llamé y, como no contestaba, le llamé una vez más, y otra.

¿Por qué?¿Por qué tuve que insistir tanto?¿No podía haber dejado las cosas tal y como estaban?

Al cuarto o quinto intento, apareció al otro lado una voz ronca. estaba resacoso de la noche anterior y quería dormir un poco más, pero yo quería dar una vuelta con la moto antes de comer. Insistí muchyo, pues ya había recogido la moto del taller y tenía unas ganas horribles de estrenar el nuevo tubo de escape. al final accedió y quedamos, como la mayoría de los sábados, a las doce en el parque del barrio. Monté en mi scooter y me fui al parque. Allí estaba él... sentado en el banco que está bajo la sombra de los chopos, comiendo pipas y con el viejo casco que le presté, listo para gastar unos litros de gasolina. Fueron necesarios tres silbidos hasta que se percató de mi presencia (ya sabes que siempre le gustó llevar los auriculares con la música muy alta). Vino tan sonriente como de costumbre, nos montamos en la moto, arranqué el motor y nos fuimos.

¿Quíen me iba a decir que pasaría aquello?¿cómo saber lo que el destino nos deparaba?¿cómo esperar que la felicidad se esfumase así, sin más y en unos segundos, que la diversión pasaría a ser tragedia en lo que dura un suspiro?... Y ahora me encuentro aquí, sin poder hacer nada. Ahora ya es tarde.

Me metí por unos viejos atajos para llegar antes. por el camino hablamos sobre el fin de semana siguiente; teníamos planeado ir al pueblo de Ricardo a un concierto. Me pareció que nos llamaban, así que miré un instante hacia atrás. No vi a nadie, por lo que volví a girar la cabeza para mirar al frente. cuando me quise dar cuenta, un coche venía de frente nuestra, sin darme cuenta me había pasado al carril contrario. todo fue muy rápido, no me dio tiempo a reaccionar.
Lo siguiente que recuerdo es despertar sobre el suelo, con un dolor de cabeza horrible y completamente magullado, tumbado boca arriba sobre el duro asfalto. todo daba vueltas a mi alrededor, solo oía voces y sirenas. giré un poco la cabeza a mi derecha y vi la moto, completamente destrozada y empotrada contra el techo de un vehículo. había mucha gente a mi alrededor. volví la cabeza, cerrando los ojos, hasta volver a quedar mirando al cielo. intenté gritar, llamar a Jose, pero no logré articular palabra. entonces miré a mi izquierda... allí estaba él, tirado en el suelo y con la cabeza ensangrentada. me pareció que me miraba, por lo que intenté mover mi brazo hacia él. pero tras sus ojos no había vida, solo una mirad perdida en el espacio, un instante de descuido por mi pare, mi insistencia de esa mañana... Una chica se acercó y le cubrió con una manta dorada.

¿Por qué no le habría dejado irse andando?¿Por qué no nos habíamos quedado en aquel banco a la sombra o, simplemente, por qué no me había quedado en casa y le había dejado dormir?¿Por qué tuve la imprudencia de volver la cabeza?

Entonces empecé a llorar, le dije a la chica que Jose tenía que ir a casa, que iba a llegar tarde. Grité de rabia. "Hemos hecho todo lo posible, lo siento", esas fueron las únicas palabras que oí. entonces me quedé dormido.

Desde aquel día tengo la imagen en mi mente de Jose ensangrentado y tirado en el suelo, con aquella manta tapando la mayor parte de su cuerpo. NO puedo olvidar esa escena, estaba allí por mi culpa. Jose no lo merecía.

¿Cómo volver a mirarme al espejo?¿Cómo mirar a sus padres a la cara?¿Cómo decirles que no volverán a ver sonreír a Jose, ni llorar... que no volverían a verle?. Yo no podía hacer eso, no podía arrebatar a una madre el cariño de su hijo. NO podía acabar con la vida de nadie, y menos de él. Yo tenía que estar en su lugar, yo fui el que me distraje, yo fui el culpable.
Lo siento mamá, pero yo no puedo vivir así. NO puedo levantarme cada mañana y seguir como si nada hubiera ocurrido. espero que podáis perdonarme algún día, pero solo veo esta solución... no puedo más.

No puedo más...

sábado, 5 de noviembre de 2011

Crecer... y darte cuenta de que la vida es de todo... menos sencilla. Cada día que pasa, cada segundo... puede hacer que la vida que recordabas como feliz, de un giro de 180 grados y se convierta en tu peor pesadilla. Cumplir años... cumplir fracasos y decepciones a su misma vez, mirar a tu alrededor, y no reconocer esa vida con la que soñabas cuando solo eras un niño.
Se esfumaron los príncipes azules, las personas inmortales, y la salud inmejorable... se abrió la puerta al fracaso, el dolor y el sufrimiento... Abrir los ojos, madurar y darte cuenta de lo que verdaderamente es la vida... de los obstáculos que tenemos que esquivar, de las barreras que hay que saltar... ya no solo para seguir adelante, sino para no retroceder.
Tropezar... caer... secarse las lágrimas... y levantarse preparado para la nueva caída. Es el ciclo del día a día... pero jamás dejaré de levantarme...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Sólo a veces...

A veces me encantaría desaparecer de este mundo. Cerrar los ojos... abrirlos... y encontrarme totalmente sola, alejada de esta decepcionante humanidad, de este injusto mundo al que llamamos hogar...
A veces me encantaría olvidarme de todo lo que está pasando. Cerrar los ojos... abrirlos... y poder esbozar una sonrisa sin la necesidad de que sea fingida.
A veces me encantaría... pero cierro los ojos... los abro... y mi triste realidad sigue siendo la misma. ¿Una única ventaja?... el seguir a tu lado...

sábado, 15 de octubre de 2011

Felicidad

¿Por qué sentimos cuando tenemos que pensar...y pensamos cuando tenemos que sentir?
Realmente la vida es muy sencilla. Tenemos que limitarnos a buscar nuestra propia felicidad, y dejar que los demás encuentren la suya.
Es cuando pensamos más en el otro, donde empieza la complicación.
Pero...¿pensamos en los demás por qué nos importa su felicidad?¿o realmente por qué su felicidad es imprescindible para la nuestra?
Quizas...la persona que más se preocupa por el resto, sea a su vez la más egoista.
Es dificil cuando haces algo con el fin de beneficiar ambas felicidades...y se cree que solo es por la propia. Cuando solo buscas el bien...pero solo se ve el mal. Cuando solo por ayudar cierta vida ajena...estarias encantado de acabar con la tuya...*

Esta vez no va a ser distinto...

Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. ¿dos? pues yo creo que son mas de dos... y de tres...
Es muy dificil dejar de caer una y otra vez en el mismo error, pero el conseguirlo... tiene que ser infinitamente satisfactorio. Dejar de verte tan tonto como para equivocarte de nuevo en lo mismo que te equivocaste ayer, en lo mismo que hace que te encierres en tu habitación a llorar desconsoladamente...

mas... ¿qué nos cabe esperar? lo único que nos queda es esperar que por muchas veces que volvamos a caer en el mismo pozo, poco a poco aprendamos un poquito más... y nos vayamos concienciando de que por mucho que nos joda... ESTA VEZ NO VA A SER DISTINTO...

sábado, 8 de octubre de 2011

Ríe cuando puedas... llora cuando lo necesites

Dias de esos en los que te encantaría desaparecer de la faz de la tierra... días en los que te planteas si verdaderamente has echo algo en esta vida de lo que te puedas sentir orgullosa... días en los que no sabes si existe alguna persona en este mundo a la que le merezca la pena tu compañía... días en los que no ves ni un reflejo de luz cuando miras al cielo...
Días... en los que lo único que necesitas, es que haya alguien a tu lado que te ceda su hombro para llorar. No que te diga que todo va a salir bien, sino que con una mirada... o un abrazo, entiendas que siempre va a estar a tu lado. Días en los que te das cuenta que aquí cada uno está para pensar en sí mismo, que si uno cae... el mundo sigue su curso...
Te vas a otro lugar... pero sin miedo... porque sabes que va a estar ahi esperando tu regreso. No giras la cabeza hacia atrás... porque estas convencida al cien por cien de que está mirando continuamente tus pasos. No te arrepientes de haber cambiado de vida... porque dentro de ti tienes una vocecita que te dice lo afortunada que eres teniendo a alguien que vele por ti cada noche, No te rindes, no caes, no te mueres por dentro...
Pero no pasa ni un solo día en el que te tengas que repetir todo esto para almenos convencerte a ti misma...